El uso de equipos eléctricos en almacenes y centros logísticos ha transformado la forma de trabajar. Hoy es posible mover más carga con menos ruido, sin emisiones y con mayor eficiencia. Pero para mantener esa ventaja operativa, la seguridad debe estar en el centro de cada proceso.
Cada montacargas, transpaleta o apilador eléctrico combina potencia y precisión. Sin embargo, una mala práctica,como una batería mal cargada o un cable dañado, puede comprometer tanto la productividad como la integridad del operador. Por eso, adoptar protocolos de seguridad eléctrica no es opcional sino parte del rendimiento diario. Te brindamos estos consejos para mantener la seguridad en tu lugar de trabajo:
1. Revisión antes de arrancar
Una inspección previa evita la mayoría de incidentes. Verificar el estado de cables, conectores, frenos y nivel de batería garantiza que el equipo funcione correctamente y que la jornada empiece sin imprevistos.
2. Carga segura y supervisada
El momento de carga es crítico. Debe realizarse en áreas ventiladas, con el equipo apagado y sin fuentes inflamables cercanas. En el caso de las baterías de litio, el sistema BMS regula la temperatura y previene sobrecalentamientos, reduciendo riesgos eléctricos y extendiendo la vida útil del equipo.
3. Formación continua: la mejor inversión
Los equipos eléctricos requieren operadores conscientes y capacitados. Una cultura de seguridad bien arraigada, con entrenamientos, simulacros y seguimiento periódico, reduce accidentes y mejora la eficiencia general del almacén.
Priorizar la seguridad eléctrica no es solo cumplir una norma: es cuidar la continuidad del negocio. Un equipo protegido, un operador preparado y una infraestructura segura son la combinación que mantiene la productividad encendida día tras día.






